TRES GRANDES LEYES DE LA FÍSICA. EL PORQUÉ

[Ley de la gravedad, ley de la inercia y 2ª ley de la Termodinámica]

 

Parto del modelo que he expuesto muchas veces: Intersección de ondas que motiva el efecto torsión – frenado.

La intersección de ondas es una forma muy comprensible de interacción en el plano vibratorio. [Los humanos interaccionamos especialmente con las manos (excepto los futbolistas que lo hacen con los pies), las aves con el pico y los cocodrilos con los dientes]. No tiene nada de particular que las ondas interactúen entre ellas a través de una intersección que distorsione el campo espacial e imprima determinados movimientos. Movimientos como una torsión o torbellino en el campo espacial que a su vez determina un efecto frenado a la expansión vibratoria general.

Este modelo demuestra estar bien encaminado porque tiene la capacidad de hacer comprensibles las cosas. Por ejemplo, puede explicar la ley de la gravedad, la ley de la inercia y la segunda ley de la Termodinámica. Veamos.  

LEY DE LA GRAVEDAD.- A partir del big – bang, tenemos una expansión vibratoria general, la expansión vibratoria del Universo. Y tenemos el efecto frenado a consecuencia de la distorsión del campo vibratorio consiguiente a una intersección ondulatoria. Este efecto frenado es la gravedad, del mismo modo que es las fuerzas nucleares fuerte, débil o electromagnética. Desde cerca actúa como fuerza nuclear fuerte, débil o electromagnética, y desde lejos como fuerza gravitatoria. Se acepta que todas estas interacciones están mediadas por partículas: Mesones, bosones W y Z, fotones y gravitones. Ello es comprensible: la distorsión del campo espacial con su correspondiente efecto frenado,  -la distorsión que sucede en este caso entre dos partículas que interaccionan-, se manifiesta también como  partícula.

Una vez más tenemos que: distorsión del campo espacial, efecto frenado, partícula material, inercia y gravedad son aspectos de lo mismo.  

LEY DE LA INERCIA.- La inercia es una consecuencia del efecto torsión – frenado. Para entenderlo mejor, tengamos presente lo que dice la ley de la inercia: los cuerpos, en estado de reposo o movimiento, continúan en su estado inicial de reposo o movimiento mientras no actúe una fuerza que lo modifique. Tengamos en cuenta, en efecto, que existen dos tipos de fuerzas: la fuerza vibratoria expansora del Universo y todo el entramado gravitatorio consecuencia del efecto frenado. Es fácilmente comprensible que este entramado gravitatorio continuará su movimiento, arrastrado por la expansión del Universo, mientras no actúe sobre él una fuerza que lo modifique. O sea que podemos comprender lo que es la inercia y, si no conociéramos la ley de la inercia, hasta podríamos deducirla. Comprendemos que para modificar el movimiento del entramado vibratorio (el estado de reposo siempre es aparente, el reposo es movimiento si lo consideramos asociado al movimiento del contexto que lo circunda) siempre se necesita una fuerza que rompa su natural inercia, siempre se necesita una fuerza para alterar una inercia que es consubstancial a la materia. O todavía dicho de otra forma, siempre se necesitará una fuerza para que se altere la trayectoria de un cuerpo gravitacional.  

2ª LEY DE LA TERMODINÁMICA.- Volvamos a las dos fuerzas fundamentales del Universo que he señalado: la fuerza de expansión vibratoria y el entramado gravitacional. Lo que priva es la fuerza de expansión vibratoria, si no fuera así no existiría  la 2ª ley de la Termodinámica. En efecto, la 2º ley de la termodinámica existe porque la fuerza expansora vibratoria del Universo erosiona continuamente al entramado gravitacional, y esto es lo que da lugar al desorden entrópico o 2º ley de la Termodinámica que nos dice que la materia tiende al desorden entrópico. Un desorden, también quiero señalarlo, muy ordenado, o mejor, un desorden dentro de un orden.  

Por Ramon Marquès        Barcelona, 12-IV-03 

 

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