LA INTELIGENCIA INTUITIVA

por Ramon Marqués

 

DIMENSIONES DEL PENSAMIENTO.- Podemos hablar de dimensiones del pensamiento al considerar: 

dimensión racional

dimensión emocional

dimensión intuitiva 

Hay que decir, de entrada, que las culturas primitivas y preindustriales sí que consideraban la dimensión intuitiva, pero luego la influencia científica, como sabemos, totalmente reducida al método empírico de lo que se ve y mide ha prescindido totalmente de dicha dimensión intuitiva. Y así en los ambientes académicos, hasta no hace muchos años, al pensamiento, o lo que es equivalente, la inteligencia, se le consideraba solamente la dimensión racional. Inteligencia era equivalente a capacidad para razonar. El coeficiente intelectual, introducido por Alfred Binet, así lo venía a corroborar.
Esta idea reduccionista sólo fue rota en el tramo final del siglo XX. Primero Howard Gardner introdujo la concepción de inteligencias múltiples:

Lógico-matemática

Lingüística

Espacial

Musical

Cinético-corporal

Interpersonal

Intrapersonal 

Luego fue principalmente Daniel Goleman quien promocionó la concepción de inteligencia emocional. Y hoy gozamos de la aceptación generalizada de ambos tipos de inteligencia. Pero, ¿es esto suficiente?. Rotundamente no, dejamos de lado una dimensión muy importante, la dimensión intuitiva. La dimensión que nace del inconsciente colectivo, del reino de los arquetipos o de la dimensión metafísica, le podemos llamar como queramos. Sin embargo hay que decirlo de entrada, pretender incorporar la dimensión intuitiva hubiera sido para las civilizaciones primitivas o preindustriales algo obvio e innecesario de plantear por su evidencia, ha sido el pensamiento científico que se ha otorgado el privilegio de prescindir de todo lo que no se puede medir o detectar con los medios científicos, y naturalmente le ha tocado el turno de desaparecer a la dimensión intuitiva porque, por decirlo de alguna manera, no ha sido detectada por los aceleradores de partículas.  

El caso es que, ahora, para unos es muy bien aceptada pero para otros, al hablar de metafísica, es como abrir la caja de los truenos. Sea como sea, lo que yo pretendo es mostrar esta dimensión intuitiva. Lo que procuraré hacer especialmente a base de citar ejemplos que sean, en lo posible, lo máximo representativos de los diversos tipos de inteligencia intuitiva.

 

TIPOS DE INTELIGENCIA INTUITIVA.- Podemos dividirlos en tipos de inteligencia intuitiva no habituales, pertenecientes a lo que se ha venido llamando dimensión esotérica, y tipos de inteligencia intuitiva habitual, los que encontramos habitualmente en las personas que conforman cualquier ambiente. Y ambos tipos tienen sus subtipos. Veamos. 

 

1/ Tipos de inteligencia no habituales:

     a/ Percepción extrasensorial

     b/ Adivinación del futuro

     c/ Éxtasis místico. Misticismo velado

     d/ Trayectoria intuitiva de los fundadores religiosos

 

2/ Tipos de inteligencia habituales:

    a/ Inteligencia ideática - creativa

    b/ Inteligencia racional – intuitiva

    c/ Inteligencia intuitiva esencial

    d/ Inteligencia ética

    e/ Inteligencia espiritual o religiosa

 

3/ The global consciousness project   

 

PERCEPCIÓN EXTRASENSORIAL.- Los tratados de Parapsicología son un compendio de ejemplos de percepción extrasensorial, yo me limitaré a hablar de una de mis experiencias.

Hacia los años 70 hice varias experiencias con la ouija y con un grupo seleccionado y bien coordinado. El caso es que conseguíamos saber los ocho números del DNI, de cualquier persona del grupo o de cualquier persona que estuviera presente en la sala, lo conociera o no el interesado de memoria. Una vez hechas las correspondientes comprobaciones, el acierto era del cien por cien.

 

ADIVINACIÓN DEL FUTURO.- Igual que para la percepción extrasensorial, los ejemplos de adivinación de futuro son ilimitados, pero yo recurriré a mi experiencia con los experimentos con la ouija que acabo de citar. Llegado un momento de buena coordinación me atrevía a preguntar el número de la carta, de una baraja de cartas previamente barajada, que iba a salir cortando por en medio. No había trampa alguna. Los aciertos eran ocho de cada diez veces. No eran el cien por cien, pero sí muy superiores a lo que pudiera ser casualidad.

 

MISTICISMO.- El misticismo es quizá la más evidente de las formas de intuición, por lo menos la más exuberante y plena. Como ejemplos demostrativos y emblemáticos de misticismo es difícil superar las exposiciones de San Juan de la Cruz y de San Ignacio de Loyola.

San Juan de la Cruz cuando dice:

Entréme donde no supe,
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Yo no supe donde entraba,
pero cuando allí me vi,
sin saber dónde estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo
.

O San Ignacio de Loyola cuando expone la famosa “iluminación a orillas del río Cardener” en Manresa:

Una vez iba por su devoción a una iglesia, que estaba poco más de una milla de Manresa, que yo creo que se llama San Pablo, y el camino va junto al río, y yendo así a sus devociones, se sentó un poco con la cara hacia el río, el cual iba hondo. Y estando allí sentado se le empezaron a abrir los ojos del entendimiento; y no que viese alguna visión, sino que entendiendo y conociendo muchas cosas, tanto de cosas espirituales, como de cosas de fe y de letras; y esto con una ilustración tan grande, que le parecían todas las cosas nuevas. Y no se pueden declarar los particulares que entendió entonces, aunque fueron muchos, sino que recibió una grande claridad en el entendimiento; de manera que en todo el discurso de su vida, hasta pasados sesenta y dos años, coligiendo todas cuantas ayudas haya tenido de Dios, y todas cuantas cosas ha sabido, aunque las ayunte todas en uno, no le parece haber alcanzado tanto, como de aquella vez sola.   

Es de hacer observar que, de formas diferentes, tanto San Juan de la Cruz como San Ignacio de Loyola, describen lo mismo, una sorprendente forma inefable de entender las cosas. Yo tengo alguna experiencia personal de lo que creo que podemos llamar “iluminación segmentaria”, una forma de entender segmentaria, o sea muy limitada a algún tema determinado, pero también de una extraordinaria calidad e inefabilidad que, con las debidas distancias sobre todo por la importancia menor del tema, recuerda al misticismo antes descrito. Todo lo cual me hace suponer que la intuición de los grandes maestros, inventores, artistas o poetas puede participar de algún tipo de iluminación segmentaria cercana al propio misticismo.

TRAYECTORIA INTUITIVA DE LOS GRANDES CREADORES RELIGIOSOS.- Yo conozco la trayectoria de dos grandes creadores religiosos: de Buda, el creador de una de las más grandes religiones, y de San Ignacio de Loyola, fundador de una importante orden religiosa. De Buda existe una copiosa tradición oral sobre su biografía, de San Ignacio de Loyola disponemos, entre otras informaciones, de una detallada biografía que dictó él mismo.
En la trayectoria intuitiva de estos grandes creadores religiosos distinguiré tres fases evolutivas: la fase de búsqueda, la fase de iluminación y la fase de concreción religiosa final. Veamos.

1.- Buda.- Siddharta Gautama nació en las faldas del Himalaya, alrededor del  año 563 a.d.C. en Kapilavastu, actualmente Nepal, cerca de la frontera con la India, y murio durante un viaje en Kusinara (en la actual provincia o estado de Uttar Pradesh), a los 80 años de edad. Era hijo del príncipe Suddhodana, de la dinastía de los sakyas, y de la princesa Maya. Su padre, según se dice, intentó apartarle de la vocación religiosa y ya de muy joven, a los 16 ó 19 años, le casó con su prima Yasodhara, con la que tuvo un hijo, Rahula. Pero su búsqueda espiritual era muy poderosa y consiguió hacerle abandonar la vida privilegiada de príncipe.

La fase de búsqueda en Siddharta Gautama resulta muy evidente y muy humana. Le sabemos conviviendo con diferentes monjes, eremitas y yoguis en lo que podríamos decir la búsqueda de la Verdad. Una fase que, en cierta forma, podemos encontrar en la evolución de la vida de una persona normal, cuando en su proceso de maduración busca “algo más”, o sea que siente, aunque sea remotamente, la llamada de la trascendencia, en lo que se ha venido a expresar como “dirigirse no se sabe donde y a buscar no se sabe qué”. Pero Buda ya da la impresión de que buscaba decididamente la trascendencia, y la encontró en la famosa iluminación, después de varios días de meditación, bajo el árbol Bodhi o de la sabiduría. Luego vino la fase de enseñanza, que comenzó con el sermón de Benarés, y siguió predicando durante 45 años, hasta su muerte a los 80 años.

2.- San Ignacio de Loyola.- Iñigo López de Loyola nació hacia el año 1491 en su casa de Loyola en la provincia de Guipúzcoa. En 1521 sucedió algo que marcó un antes y un después en su vida. Ocurrió defendiendo heroicamente la fortaleza de Pamplona frente una invasión de los franceses. Fue herido gravemente, un impacto de artillería le destrozó ambas piernas, especialmente la derecha. Aquello, junto a la larga y penosa convalecencia, representó un replanteamiento de la vida, una apuesta definitiva por la trascendencia.
La etapa de búsqueda viene marcada por su obsesión por viajar a Jerusalén, aunque pueda parecer que su objetivo era bien concreto y definido, en realidad sentía una llamada a la trascendencia y no sabía como hacerla efectiva, no estando por lo tanto lejos de “dirigirse no se sabe dónde a buscar no se sabe qué”. En cuanto a la segunda fase o de iluminación conocemos la iluminación del Cardener, pero es que no fue esta sola, Iñigo de Loyola tenía una personalidad ideática que podríamos decir que le mantenía más en la dimensión de la trascendencia que en la material, aunque aquella iluminación del Cardener fue probablemente la más evidente. La etapa de concreción de Iñigo de Loyola se hizo precisa primero con un largo período de estudio, en Barcelona, Alcalá de Henares, Salamanca y sobre todo París, que duró varios años, y luego ya sabemos, la fundación de la Compañía de Jesús.

 

Parece obligado también decir algo de Jesucristo y de Mahoma. De la primera parte de la vida de Jesús de Nazaret conocemos muy poco, insuficiente para establecer un punto de partida y subsiguiente evolución, pero sí que sabemos por los Evangelios que estuvo meditando en el desierto, lo que podría equipararse a una fase de búsqueda. Su iluminación, no obstante, siendo que se le considera Dios, se le supone innata. Luego es muy conocida su etapa de predicación y vida pública. En cuanto a Mahoma sí que se sabe de su fase de búsqueda: sus frecuentes meditaciones en una cueva y en el desierto. Hasta que se le apareció el ángel Gabriel y le reveló los versículos que luego fueron recopilados en el Corán, que resulta un compendio de sus enseñanzas.

 

Yo entiendo que la primera fase o de búsqueda ya es una llamada intuitiva a la trascendencia. La segunda etapa o de iluminación es de intuición puramente. En cuanto a la tercera fase es la mezcla de la intuición con el razonamiento, con todos las posibilidades de error que comporta el pensamiento racional. Aunque también hay que decirlo, tampoco todas las iluminaciones han de ser de carácter divino, sino que puede acontecer todo lo contrario y, por consiguiente, no cabe otorgarles la infalibilidad.

 

LA INTELIGENCIA IDEÁTICA –CREATIVA.- Es la inteligencia de los poetas y escritores y en general de cuantos utilizan el flujo ideático de una forma libre y creativa. No encuentro ejemplos más demostrativos y emblemáticos que los que nos ofrecen Gustavo Adolfo Bécquer y Miguel de Cervantes.

Gustavo Adolfo Bécquer describe maravillosamente su inteligencia ideática creativa cuando, en la introducción de Rimas y Leyendas, dice: 

   Por los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo.

   Fecunda, como el lecho de amor de la miseria, y parecido a estos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes para dar forma.

   Y aquí dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados, en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida oscura y extraña, semejante a la de estas miríadas de gérmenes que hierven y se estremecen en una eterna incubación dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos.

 

Miguel de Cervantes es otro ejemplo evidente de inteligencia ideática-creativa. Como ejemplo ostentoso y magnífico lo quiero mostrar a través de su creación de los personajes arquetípicos Don Quijote y Sancho Panza, a través de su descripción del arquetipo de la medianidad y a través del propio discurrir prolífico y exuberante de su forma literaria.

 

Don Quijote y Sancho Panza son dos personajes universales porque representan a dos grades modelos arquetípicos, el modelo arquetípico de la personalidad ideática y el modelo arquetípico de la personalidad materiática. Solamente a una inteligencia de la calidad ideática-creativa de Miguel de Cervantes cabe dar a luz, personalizados en Don Quijote y Sancho Panza, a semejantes ejemplos universales de personalidad arquetípica.

 

Por otra parte nadie como Don Quijote representa mejor al arquetipo de la mesianidad. Una mesianidad frustrada pero con una fuerza que sólo a  Miguel de Cervantes cabe expresar:

 

Dice Don Quijote que fue su decisión: ir por las cuatro partes del mundo buscando las aventuras, en pro de los menesterosos; como está a cargo de la caballería y de los caballeros andantes. En un momento de su azarosa vida pudo decir: Yo  soy el valeroso Don Quijote de la Mancha, el desfacedor de agravios  y sinrazones.

 

La forma peculiar de describir la mesianidad de don Quijote delata, con el lenguaje prolífico y exuberante, la libre eclosión y el discurso ágil y sin trabas del flujo ideático en Miguel de Cervantes:

 

    Sancho amigo, has de saber que yo nací, por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aquel para quien están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos hechos. Yo soy quien ha de resucitar los de la Tabla Redonda, los Doce de Francia y los Nueve de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los Tablantes, Olivantes y Tirantes, los Febos y Belianises, con toda la caterva de caballeros andantes del pasado tiempo, haciendo en este que me hallo tales grandezas, extrañezas y fechos de armas, que oscurezcan las más claras que ellos hicieron.

 

Y en otra ocasión Don Quijote se presenta así: Soy caballero destos que dicen las gentes que a sus aventuras van. Salí de mi patria, empeñé mi hacienda, dejé mi regalo, y entrégueme en brazos de la Fortuna, que me llevasen donde más fuese servida. Quise resucitar la ya muerta y andante caballería, y ha muchos días que, tropezando aquí, cayendo allí, despeñándome acá y levantándome acullá, he cumplido gran parte de mi deseo, socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, huérfanos y pupilos, propio y natural oficio de caballeros andantes; y así,  por mis valerosas, muchas y cristianas hazañas he merecido andar ya en estampa en casi todas o las más naciones del mundo.

 

LA INTELIGENCIA RACIONAL-INTUITIVA.- Es la inteligencia de los científicos, intelectuales e inventores. Se podría pensar que el uso de la inteligencia racional ya excluye a la intuitiva, y nada más alejado de la realidad. La inteligencia racional para ser eficaz y plena debe ir acompañada de la luz intuitiva.

Un ejemplo extraordinario es el que nos ofrece Isaac Newton con los leyes del movimiento, que son un alarde de raciocinio e intuición. Recordémoslas:

1ª Ley: Un cuerpo en reposo o en movimiento uniforme, continuará en reposo o en movimiento uniforme a menos que se le aplique alguna fuerza exterior.

2ª Ley: Cuando un cuerpo está bajo la acción de una fuerza constante, la aceleración producida es proporcional a la fuerza e inversamente proporcional a la masa.

3ª Ley: A cada fuerza de acción corresponde una fuerza de reacción igual y en sentido opuesto.

Un matemático, antes de platear cualquier operación matemática debe partir de unas premisas. Y estas premisas pueden ser un ejemplo de pensamiento racional-intuitivo. El ejemplo extraordinario y emblemático nos lo proporciona Albert Einstein. Para poder llegar a las famosas ecuaciones de la Relatividad General tuvo que partir de unas premisas especialmente intuitivas, que podemos resumir:

1º la equivalencia de la inercia, la gravedad y la masa.
2º La equivalencia de la gravedad a un movimiento uniformemente acelerado.
3º La equivalencia de la gravedad y la deformación o curvatura del espacio.

A este respecto puedo ofrecer mi vivencia personal. Yo, como pensador, he creído que el fenómeno de la gravedad es algo, que al ser tan fundamental y ubicuo ha de estar al alcance de todos, creo que todos hemos de poder entenderlo conceptualmente, y en esta labor estoy: en el 2004 escribí un libro en el que lo explico, en el 2005 participé en un Congreso Internacional de Física en México, en el 2006 participé en un Congreso Internacional de Física en Mallorca y este año estoy inscrito en un Congreso Internacional de Física en Tenerife. Mi interpretación de la gravedad es una muestra de este tipo de pensamiento racional-intuitivo que nos ocupa.

 

LA INTELIGENCIA INTUITIVA ESENCIAL.- Existe lo que llamamos cordura, seny, madurez, sensatez, buen sentido... Podríamos decir que es un caudal potencial intuitivo del que, en cierta medida, disponemos todos. Ejemplos de esta sabiduría los encontramos, si miramos atrás en la Historia, en determinados personajes políticos, en intelectuales o en escritores,  y los encontramos a nuestro alrededor, simplemente,  en las personas de las que valoramos su opinión o consejo. 

LA INTELIGENCIA ÉTICA.- Consiste en distinguir entre el bien y el mal. Para algunos, los que todo lo pretenden reducir a materia, quieren entender la inteligencia ética solamente como producto de la cultura. La cultura influye en todo respecto al pensamiento, pero no entender en una inteligencia ética el aspecto determinante intuitivo es un grave error. La inteligencia ética es esencialmente intuitiva. Y comprender a este tipo de inteligencia que distingue entre el bien y el mal creo que es algo así como el ser o no ser de la evolución humana.

LA INTELIGENCIA RELIGIOSA Y ESPIRITUAL.- La inteligencia religiosa y epiritual creo que podría definirse como la capacidad de conectar con la trascendencia. Existen al respecto grandes diferencias individuales, atribuibles unas a la capacidad intrínseca de conectar con los arquetipos propios de la dimensión trascendente. Otras diferencias son imputables a la influencia cultural, siendo, por ejemplo, bien conocida la influencia de una educación científica totalmente reducida al ámbito materialista.
Aparte de las diferencias individuales, es destacable la enorme desigualad entre Oriente y Occidente: hasta podríamos decir que Oriente es la cuna de las grandes religiones así como Occidente lo es de la Ciencia. Como si en Oriente, de alguna manera, predominara el pensamiento ideático y en Occidente, el pensamiento materiático. 

THE CONCIOUSNESS GLOBLAL PROJECT.-  Solo unas palabras de este “proyecto de consciencia global” que se está realizando en 65 universidades del mundo en conexión con Internet. Se trata de un proyecto experimental en el que cada Universidad tiene un pequeño sistema binario aleatorio, en el que el 0 ó el 1 tienen que salir al azar. El resultado normal es una línea casi horizontal donde el 0 ó el 1 están en el equilibrio estadístico que les corresponde, pero ya se han detectado sorprendentes excepciones como en la caída de las torres gemelas, el tsunami asiático, la muerte de la princesa Diana o también en procesos colectivos de carácter positivo como la víspera de Navidad o Año Nuevo.
El proyecto está en marcha, vendría a demostrar que la capacidad intuitiva puede extenderse también al planeta Tierra. Por otra parte tenemos noticia, por ejemplo, de las capacidades premonitorias que tienen, a este respecto, los animales.

Conferencia pronunciada en PLURÀLIA (Cercle de recerca i promoció del pensament), el 9-VI-07. A la vez como presentación del libro: LA INTELIGENCIA INTUITIVA - por Ramon Marquès

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