HACIA UNA RELIGIÓN UNIVERSAL

 

Basta de fanatismos y de fundamentalismos. Basta de magisterios infalibles. Dios no necesita intermediarios. ¿Qué clase de dios sería este que no puede hablar a todos a la vez y necesita un portavoz?. ¿No parecería más bien un jefe de estado o de gobierno?. La verdad que Dios ha de transmitirnos tiene que poder ser a cada uno en particular. Aunque me apresuro a puntualizar que esto no quiere decir que cada uno pueda hacer lo que quiera o ni siquiera que pueda haber muchas interpretaciones. La religión de los que conectan directamente con la esencia divina, o sea los místicos auténticos, es única y universal. Todos perciben una paz, una luz, una felicidad y un amor por todas las cosas creadas. Y si uno tiene amor por todas las cosas creadas ¿qué otra religión necesita?.

Las verdades religiosas hay que buscarlas. Y Dios no defrauda a los buscadores de buena voluntad. Si uno encuentra respuestas erráticas es que no ha conectado con el Dios auténtico, es que su ignorancia y su pobreza de valores le ha jugado una mala pasada y le han conducido a unas verdades que no lo son.

La Religión Universal debe buscarse con el esfuerzo intelectivo y debe vivenciarse. Más explícitamente:

1/ Requiere un esfuerzo intelectual, una búsqueda más allá de la materia, un empeño de completar el crucigrama de los grandes enigmas que tenemos planteados, y siempre con limpieza de corazón y buena voluntad porque de otra forma las verdades se tergiversan o hay reticencias para alcanzarlas. Es una búsqueda que debe hacer cada individuo y también, de forma colectiva, debe ser el objetivo de la enseñanza y de la cultura, ya que no todo puede hacerlo uno mismo, el hombre necesita de los demás hasta para aprender a andar, sin que esto quiera decir que luego no deba andar sólo. La responsabilidad ha de ser de cada uno, la enseñanza y la cultura pueden ayudarnos o todo lo contrario. En el momento actual sucede con frecuencia lo último. Para ser más precisos, nuestro tipo de cultura tiene aspectos muy positivos y también lo contrario. Así que es preciso saber escoger.

2/La Religión Universal debe también vivenciarse. Esto es lo que hacen los místicos auténticos, los que conectan con la esencia divina y participan de su luz, de su amor universal y de su sabiduría inefable. Aunque no todos pueden llegar a cotas tan elevadas y evidentes sin embargo, cuando existen unos valores evolucionados y una buena voluntad, la sabiduría divina se vivencia en forma de intuición, y es lo que entendemos como sabiduría inherente a la madurez evolutiva.

En la Religión Universal  a las enseñanzas y magisterios les corresponde hacer una labor complementaria de orientación, ayuda e investigación, nunca se podrá prescindir de todo ello, pero siempre lejos de la fe de los ignorantes y de los dogmatismos y las pretensiones de infalibilidad. La naturaleza humana está reñida con la infalibilidad, la creencia incluso de que uno ha llegado a conclusiones totalmente verdaderas e inamovibles ya es por definición una falsedad por más que se le aparezca como lo contrario. Basta observar a los fanáticos fundamentalistas para convencerse. Pero, eso sí, con la porción de verdad que nos cabe conseguir  -a través del esfuerzo intelectual, la buena voluntad y la correspondiente intuición-  podemos obtener unas cotas de autenticidad y de universalidad importantes.

 Por ARMAGEDÓN

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